El todo y la nada se mezclan en la ciudad donde todo es igual y distinto. Hay que verla para saber de que hablo. Sé que seguramente todo este mogollón de lineas desordenadas no os van a servir de nada, pero soy un exhibicionista consumado.
Si debemos comparar Torino con el resto de ciudades Italianas basados en el nivel acuñado por Spinelli-Canna diría que tiene un -1 de diez puntos posibles en similitud. En 8 meses, unos me han dicho que opinan que Torino es una ciudad extraña, otros que es una ciudad centroeuropea, también he oído que quizá está más afrancesada. Discrepar de todos y de ninguno no es del todo una incoherencia .Torino es un mundo aparte, una ciudad en la que te ves reflejado de manera difusa.

Una de las cosas que más me impresiona es que es posible caminar durante varias horas en línea recta Norte-Sur según el eje marcado por Via Nizza y Via Roma sin saber si se ha cambiado de calle. Toda la ciudad es arquitectónicamente similar. Para entender esto y algunas cosas más quizá os deba hacer un resumen histórico:
No os voy a engañar si os digo que sé poco o casi nada de su historia como para hacer un resumen realmente interesante. Así que os hago mi versión mental, si queréis información os bastará con leer la Wikipedia o cualquier enciclopedia de esas que crian malvas en el armario de vuestro salón.
Unos cuantos locos apodados los Taurinenses decidieron plantar las tiendas pa fumarse unos canutos al lado de un río que hoy en día se llama el Po. Ese día hacía sol y el prado estaba de puta madre. Estaban a medio día de los Alpes y las vistas eran preciosas. No hace falta que justifique más porque se hicieron lo canutos. Los fumetas en cuestión tenían material para pasar bastante tiempo y por allí no rondaban los homo-carabinieris así que les entró la perrería. La idea era escalar toda la montaña para llegar a la Galia, donde se supone que había mogollón de tías buenas. La cuestión es que los fumetas afrancesados decidieron quedarse allí a fundar un campamento hippie precursor de Woodstock que, como no, pronto se lleno de peña.

Al cabo de unos cientos de años un tal Savoia, que tenía mucha pasta y prados para fumar decidió conquistar la zona para tener más prados y un campamento hippie. Fue allí con mogollón de tíos con espadas, pero sobretodo, ebrios. Los taurinensis la verdad es que iban del rollito pacifista y se comieron un truño. Con el paso del tiempo toda esta gente había creado un par de puertas para entrar en la ciudad, algún teatro para los monólogos de Buenacalada y poco más. Cuando Savoia conquistó estas tierras se puso tonto y lo mandó todo a la mierda destruyendo todas las construcciones de la época (según los escritos se salvó la puerta Palatina porque fue ocupada por los soldados que se rebelaron en favor del fumeteo) Resulta que el rey Savoia y toda su pasta construyeron un Palacio-real-que-te-cagas en la ciudad. Luego el arquitecto se fue a Madrid, donde el hachís estaba más barato y construyó otro palacio Real más caro todavía.

Cientos de palacios y años después, Torino seguía siendo un pueblecito, pero de nivel Real. Entonces llego un pavo que sabía que los coches iban a contaminar el mundo. Creó una empresa y repartió sus ingresos de manera equitativa a los trabajadores, solo al principio, pa darse promoción, claro. La cuestión es que funcionó el boca a boca y mogollón de parásitos se fueron a vivir a la ciudad que ya llevaba el nombre de Torino. Esto pasa como a finales del 800 así que la ciudad, enferma de contaminación, pego un estirón que te cagas y legó al millón de habitantes, convirtiéndose en la primera capital de la Italia unida. Solo por tres años porque Roma es mucho más guay y aquí ya escaseaba el tema. Pusieron un maniquí a gobernar y el señor de FIAT empezó su despotismo. Aquí todos le aman y respetan. Hoy su empresa ocupa todo un barrio residencial pijo del sur y una de sus filiales cierra filas en el norte, al este y oeste las barreras naturales de la colina Torinesa y los Alpes hacen el resto.

Así pues la ciudad es poco más o menos un poco de lo que un día fue una precioso asentamiento prehippie echado a perder por un rico que construyó palacios por todas partes y industrializada por la FIAT hasta día de hoy. Una ciudad afrancesada, europeizada con italianos que sacan pecho por su país y cultura antiguas vomitando sobre nosotros, los extranjeros inferiores.
Otro día os cuento más de esta ciudad de molde de chocolate que me consume y me encanta.
Anotación por Xaviju a las 21:42:24
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